
Con el objetivo de transformar el entorno urbano y garantizar la seguridad de la población, la diputada Tania María Cruz Mejía presentó una iniciativa para establecer la transición progresiva hacia la infraestructura subterránea en el ordenamiento territorial de los municipios de Veracruz.
La propuesta prevé adicionar el artículo 74 Bis a la Ley de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial y Vivienda del Estado, con el fin de establecer que el Gobierno del Estado y los ayuntamientos promuevan, de manera preferente y progresiva, la canalización subterránea de redes de energía eléctrica, comunicaciones, alumbrado público y demás infraestructura urbana cuya naturaleza técnica lo permita, eliminando paulatinamente las “telarañas” de cables que representan un peligro constante durante la temporada de frentes fríos, tormentas y huracanes.
La legisladora señaló que el desorden del cableado aéreo de electricidad, telefonía e internet ha dejado de ser un problema estético para convertirse en un riesgo de protección civil, “hablamos de postes inclinados a punto de ceder sobre peatones y vehículos, de cortocircuitos que provocan incendios urbanos y de familias enteras que quedan incomunicadas en los momentos de mayor vulnerabilidad”, advirtió.
Asimismo, destacó que la iniciativa plantea la transición hacia el cableado subterráneo como una alternativa viable y sin impacto financiero. “Esta propuesta responde directamente a una agenda ecologista y urbana, toda vez que busca frenar la poda severa, antitécnica y destructiva de los árboles de la ciudad ocasionada por las líneas aéreas, además de obligar a las empresas a hacerse responsables de la “basura tecnológica” que representan las líneas muertas abandonada”.
Con esto, señaló Cruz Mejía, también se busca rescatar el valor estético de los centros históricos y Pueblos Mágicos, potenciar la economía y el turismo regional, y dignificar el espacio público al devolverles a los peatones la accesibilidad total a las banquetas.
Finalmente, precisó que se busca establecer una norma legal con visión de futuro para que los nuevos proyectos urbanos e integrales incluyan cableado subterráneo como un estándar de calidad obligatorio, evitando medidas radicales que afecten las finanzas públicas o privadas.
“Lejos de ser un cambio abrupto, esta iniciativa pretende regular de forma gradual los próximos fraccionamientos, remodelaciones de vialidades y rescates de centros históricos, asegurando un desarrollo arquitectónico moderno y ordenado sin asfixiar la economía de los municipios ni de las empresas”, concluyó.