
PRESUPUESTO 2027 ABANDONA ÁREAS NATURALES Y MAQUILLA GASTO CLIMÁTICO: SOMOS
Ciudad de México a 29 de septiembre del 2026
En 2027 habrá menos dinero, en términos reales, para enfrentar el cambio climático: los recursos caen 27.57% frente a este año.
SOMOS exige más recursos para conservación, vigilancia e investigación ambiental y reglas claras para saber qué puede contabilizarse como gasto climático.
SOMOS advierte que el Proyecto de Presupuesto 2027 destina menos recursos reales para enfrentar el cambio climático, mientras mantiene con recursos insuficientes a las instituciones encargadas de proteger las áreas naturales, vigilar el cumplimiento de la ley y producir investigación ambiental. Aunque el monto destinado a adaptación y mitigación parece crecer, al descontar la inflación cae 27.57% frente a 2026.
El problema no es sólo cuánto se gasta, sino qué se está contando como gasto climático. El Anexo 16 propone 160 mil 120.9 millones de pesos, pero una parte importante se concentra en infraestructura y programas cuya contribución directa a reducir emisiones o enfrentar los efectos del cambio climático no queda claramente identificada. Entre ellos está Sembrando Vida, con 40 mil 500 millones de pesos.
Mientras tanto, las instituciones que hacen el trabajo ambiental directo reciben una proporción mucho menor de los recursos. La CONANP, encargada de las áreas naturales protegidas, representa alrededor de 3.2% del presupuesto del sector Medio Ambiente; la PROFEPA, responsable de vigilar el cumplimiento de la legislación ambiental, tendría 981.3 millones de pesos. El INECC, que genera la evidencia científica para diseñar las políticas contra el cambio climático, también mantiene una participación presupuestaria limitada.
Para SOMOS, no basta con poner la etiqueta de “acción climática” a una partida para convertirla en política ambiental. Si el gobierno asegura que un gasto ayuda a combatir el cambio climático, debe explicar cuánto reduce emisiones, qué ecosistemas protege, qué riesgos disminuye y cuáles serán sus resultados. De lo contrario, el presupuesto puede crecer en el papel sin que crezca realmente la protección ambiental.
Por ello, SOMOS pide a la Cámara de Diputados corregir el proyecto antes de aprobarlo: fortalecer los recursos para la conservación de áreas naturales y la vigilancia ambiental; garantizar financiamiento suficiente para el INECC y la prevención de desastres; recuperar la perspectiva de género en la política climática y obligar a que cada peso registrado como gasto climático tenga objetivos e indicadores verificables.
El compromiso ambiental de un gobierno no se mide por cuánto dinero logra pintar de verde en el presupuesto, sino por lo que ese dinero realmente protege. México necesita un presupuesto climático transparente, medible y capaz de conservar el territorio que estamos obligados a dejar a las siguientes generaciones.